Algo que siempre lleva a confusión, la eterna pregunta, es ¿Cómo debo estimar las tareas en SCRUM? ¿Debo estimar por tiempo?¿Complejidad?

Tras mi paso por varias empresas, suelo comprobar que en cada una, se hace desde su propio criterio, o de su visión propia de lo que intentan transmitir los postulados de SCRUM.

Siendo perfectamente legítimo, creo que se sobrepone ese motivo al pragmatismo, cuando lo que debería primar es el ser prácticos.

No pretendo que mi palabra sea ley, simplemente quiero proponer el que considero el mejor modo de hacerlo.

Antes voy a comentar porqué no considero que una tarea deba estimarse por complejidad.

Problema de estimar por complejidad.

Cuando estimamos por complejidad, siempre se produce de manera intuitiva una asociación al tiempo.
Supongamos que tenemos una tarea simple, pero tediosa y repetitiva. Tal vez añadir un nuevo atributo en una gran cantidad de clases de modelo, o tal vez modificar una ingente cantidad de tablas o triggers en base de datos.
La tarea es simple, repetitiva y aburrida. Si únicamente tenemos en cuenta la “complejidad” ¿Que valor le damos? y lo que es mas importante, una vez tenemos ese valor ¿Nos sirve de algo?¿Es realmente útil?

Si utilizando un sistema de valoración por tallas de camisetas (XS, S, M, L, XL) o una serie fibonacci, valoramos por ejemplo la tarea anterior con una S, ¿Que valor aporta?

Si para algo sirven las estimaciones, es para saber cuanto valor vamos a poder proporcionar a nuestro cliente, en un plazo establecido (suele ser común optar por un “Sprint” de 15 días).

No me sirve medir con un valor bajo la complejidad de una tarea simple y farragosa, ya que ésta ocupará mucho tiempo, y si por el contrario añado un valor más alto de complejidad, estoy haciendo trampas ya que al final, estoy midiendo el tiempo.


Como estimar por tiempo

Una de tantas maneras de estimar por tiempo, consiste en hacer una división del día, adaptándolo a las particularidades de cada puesto de trabajo.

Supongamos una jornada en la que empecemos a trabajar a las 8:00, hagamos un alto para almorzar a las 11:00 y vayamos a comer a las 14:00.
Podemos afirmar, que tenemos un día con 3 grandes bloques de tiempo de trabajo. (Hay pruebas interesantes con las que se puede determinar en que momento del día somos más productivos, pero eso es otro debate)

Al tener claro en cuantas partes podemos dividir el día, es realmente intuitivo determinar, en cuantos bloques de tiempo del día puedo realizar una tarea, incluso aquellas en las que es muy difícil saber cuanto tiempo nos va a suponer.

De éste modo, lo que sí podré determinar es si voy a poder completar una tarea en 1 bloque de tiempo (por ejemplo de las 8:00 a las 11:00) o en mas de 6 (2 días) obligándome a dividir la tarea en subtareas más pequeñas, que podremos volver a estimar, repitiendo el ciclo.

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